lunes, 23 de abril de 2018

El Príncipe Encantador

En 2001 "Shrek" sorprendía a los espectadores e iniciaba una de las franquicias más jugosas de Dreamworks: la reinvención de los cuentos clásicos, el cuestionamiento de los roles tradicionales, una música moderna y con punch, y sobre todo su carácter irreverente, hicieron de esta película protagonizada por un ogro verde y un asno parlanchín un éxito de pantalla que fue posteriormente exprimido hasta la extenuación mediante la producción de tres secuelas, y aún hoy parece estar lejos de ver más entregas. Uno de los productores de aquel hit fue John H. Williams, que hace unos pocos años fundó la compañía 3QU, cuya primera película de animación es esta simpática aventura basada en la revisión del príncipe azul que suele cerrar todos los cuentos clásicos. El largometraje sigue la misma filosofía que la franquicia del ogro verde, mezclando y reimaginando personajes de varios cuentos clásicos y acompañándolo con música interpretada por artistas pop contemporáneos, pero sin aportar nada novedoso a una fórmula que ya de por sí está bastante agotada.


El protagonista de esta película es un príncipe heredero que de pequeño fue la peculiar víctima de una malvada bruja que, despechada por los celos, odiaba el amor verdadero y regaló al pequeño príncipe un extraño don: ser absolutamente encantador, de modo que ni una sola mujer sería capaz de no caer rendidamente enamorada al instante de conocerlo. Aquel regalo encerraba, además, una maldición: si antes de cumplir 21 años, el príncipe encantador no era capaz de sentir amor verdadero, un terrible maleficio recaería eternamente sobre él y sobre todos los habitantes del reino, que nunca jamás podrían volver a amar. Así que el príncipe no puede evitar ser irresistible para todas las mujeres, que lo adoran y no dudarían en casarse con él, ni ser una incómoda amenaza para todos los hombres del reino, que no lo soportan. A pocos días de su 21 cumpleaños, las cosas se complican para él cuando se descubre que está comprometido con tres de las más populares y bellas princesas conocidas: Blancanieves, la Bella Durmiente y Cenicienta, que, por supuesto, están superofendidas y le exigen indignadas que se decida por una. Superado por la situación, el príncipe hace caso a su padre, y emprende el viaje de valor y coraje que debe realizar para llegar a ser un digno heredero, capaz de elegir esposa. En ese viaje, lleno de pruebas y peligros, le acompañará Lenny, un misterioso escudero que es en realidad Lenore, una indómita ladrona buscada por la justicia, a quien por alguna oculta razón no afecta el hechizo, pero que acepta la misión porque puede ayudarle a ganar mucho dinero, que es la única cosa que realmente le interesa.



"El Príncipe Encantador" tiene básicamente un problema de credibilidad que lastra buena parte del guión y echa por los suelos su mensaje pretendidamente contestatario. Entre otros despropósitos, cuesta tomarse en serio un supuesto cambio de sexo donde a Lenore le basta ponerse un bigote para ser Lenny, mientras sus evidentes pechos y sus formas redondeadas sobresalen sin disimulo; del mismo modo que cuesta ver justificado que sea inmune al encantamiento que afecta a cualquier mujer que mire a los ojos al príncipe cuando no hay explicación alguna del porqué y absolutamente ninguna otra mujer se escapa de aquél; y así cada nuevo paso dado porque sí va acreciendo una impresión que como mínimo provocará que el espectador arquee una ceja, con mayor insistencia a medida que se acerca el previsible final. En cualquier caso no faltan en la  película, una vez uno asume su superficialidad, elementos humorísticos y simpáticas situaciones capaces de suscitar media sonrisa, como el hecho de que la Bella Durmiente, Cenicienta y Blancanieves aparezcan como princesas adolescentes traumatizadas por sus propias experiencias, o la aventura con las gigantas caníbales y su oráculo de un solo ojo, todo ello muy en la línea de "Shrek", aunque sin aportar nada nuevo ni lograr estar a la altura de los mejores tiempos de aquella saga.
Visualmente son evidentes también las diferencias respecto a la franquicia en la que se inspira "El Príncipe Encantador", y las limitaciones de su presupuesto de 20 millones de dólares  - frente a los 60 de "Shrek" en 2001 - se notan en los acabados y texturas de los fondos y de los personajes. Al menos la animación, de la que se ha encargado principalmente Cinesite, está suficientemente lograda y contribuye a mantener un nivel aceptable a una película que flojea en otros aspectos.

A favor: la presentación de la Bella Durmiente, Cenicienta y Blancanieves como jóvenes neuróticas.
En contra: la superficialidad y escasa credibilidad del guión.

viernes, 20 de abril de 2018

Isla de Perros

Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre, y habrá que reconocer que, contrariamente, el hombre puede ser el peor enemigo del perro, o al menos así es como nos lo hace ver Wes Anderson en el que constituye su segundo largometraje enteramente animado en stop motion tras "Fantástico Mr. Fox", llamado a convertirse en una de las mejores películas de animación de este año. Protagonizada por un grupo de canes parlantes que son recluidos por un corrupto gobierno en una isla donde tan solo se acumula la basura, la nueva película del realizador de "El Gran Hotel Budapest" resulta amable como la mirada de un perro y también directa como un mordisco.


Escrita y dirigida por el realizador Wes Anderson, a partir de una historia del propio Anderson desarrollada junto a Roman Coppola, Jason Schwartzman, y Kunichi Nomura, la película despliega una trama retrofuturista que empieza en un futuro cercano, de aquí a veinte años, en una versión fantástica y distópica de Japón. "Isla de Perros" cuenta la historia de un niño de doce años, Atari Kobayashi, pupilo del corrupto alcalde Kobayashi que, aprovechando un brote de gripe canina que se propaga por la prefectura de Megasaki y amenaza con infectar a las personas, dicta la expulsión y cuarentena de todos los canes, tanto callejeros como domésticos, a un enorme vertedero conocido como la Isla Basura. Seis meses despúes, Atari decide emprender la búsqueda en solitario de su perro guardián, Spots, y cruzará el río que los separa a bordo una aeronave de un solo motor que se descontrola e impacta en la isla. Una vez allí, con la ayuda de una pandilla de cinco resueltos canes entre los que se encuentra el arisco perro Chief, comenzará una travesía llena de acción, humor y amistad, que pondrá de manifiesto la existencia de una conspiración en el seno de la mismísima Prefectura y buscará la liberación de todos los perros.
Son varios los aspectos que contribuyen a hacer grande esta segunda película animada de Wes Anderson, y obviamente entre ellos queremos centrarnos primeramente en los que se refieren al diseño visual y a la animación del largometraje. Hablar de pieza de artesanía en caso de cualquier película de animación en stop motion puede parecer una redundancia, pero en el caso de este largometraje aún está más justificado y resulta incluso obligado, puesto que cada uno de los planos –característicamente simétricos, equilibrados y amplios – de Wes Anderson obedece a un expreso deseo de reflejar la magia de los artistas y animadores, desde el encanto y las texturas particulares de cada perro, humano y los efectos especiales, pasando por la detallada arquitectura y diseño de cada uno de los elementos de Isla Basura y de Megasaki. En la definición de cada uno de estos aspectos todo se ha querido artesanal y detallado, escapando en todo lo posible del cgi y del uso de impresión en 3D (utilizada tan sólo en el caso de los perros robot). Hasta 240 sets y alrededor de 1100 puppets entre humanos y animales y 2000 muñecos de relleno han sido necesarios para esta película, y todos ellos se han modelado, construido, pintado y vestido – sea con piel o con ropas – usando procedimientos y materiales físicos; incluso todos los fenómenos naturales que colman la película –olas, nubes, humo, fuego, gases tóxicos... – tenían que estar hechos de material físico, como el algodón usado para el humo y las peleas de grupo, plásticos y gel para el agua, etc.
Por otra parte, el elaborado y complejo diseño visual, construido en base a la generación de multitud de piezas con referencias al período Shōwa y la posguerra y sobre todo a los años 60 y 70, revela en cada aspecto admiración y respeto por la cultura japonesa: resulta así de evidente ya desde el inicio, con la secuencia inicial inspirada en los grabados ukiyo-e japoneses y el teatro kabuki y coronada por el sonido de los tambores taiko; como también en la detallada secuencia de elaboración del sushi (una referencia de preparación culinaria frecuente en las películas de Anderson); o las ceremonias de duelo por Atari; y en tantos y tantos detalles pequeños como las botellas de whisky y sake, las cajas de galletas para perros, etc.
La película rinde tributo igualmente a la belleza del cine japonés haciendo claros guiños a las películas de Akira Kurosawa (en especial "El Ángel Borracho", "El Perro Rabioso", "El Infierno del Odio" o "Los Canallas Duermen en Paz"), Yasujirō Ozu (obsesionado como Anderson por la precisión, el uso de la simetría y la colocación sumamente estructurada de los personajes), Ishiro Honda (director de la película de Godzilla original y de otras muchas películas tokusatsu y kaiju, incluida "Los Misterianos", en la que se inspiran los perros robot) y también Hayao Miyazaki, presente en los momentos más contemplativos y evocadores de la película. Aunque también hay igualmente guiños a realizadores occidentales como Kubrick y Tartovsky, cuyos paisajes de "Stalker" se reflejan también en las grises tierras de Isla Basura.
Unos 30 animadores han dado vida desde los londinenses 3 Mills Studios al cúmulo de humanos y de perros, y también gatos y otros animales, que se mueven por la película, transmitiendo el mismo detalle que Anderson exige en cada aspecto de la misma. Con un estilo queridamente retro y artístico, que reflejara precisamente el hecho se que se ha trabajado con muñecos, la película nos brinda una animación donde no importa que los pelos de los perros se muevan a causa de su manipulación fotograma a fotograma (incluso queda bien), sino la expresividad que pueda darse a cada uno de los muñecos con una animación que retrotrae a los dibujos animados de antaño, y la meticulosidad con que se animan todos los elementos de la película para ver vida y naturaleza por doquier: ratones, hojas, lechuzas.. Particularmente me resultan brillantes las animaciones de los personajes humanos y creo que es en su dominio donde se producen las escenas más sorprendentes: la brutal secuencia de la preparación del sushi, ya mencionada, el embriagador embrujo en que se ven envueltos los percusionistas de los tambores taiko... y tantas otras. En el caso de los perros es innegable que resulta también digna de encomio una animación que les consigue dotar de sentimientos y expresiones prácticamente humanos, dotando a cada uno de ellos de una personalidad propia, pero también es cierto que la mayor parte de ese esfuerzo se ha centrado en sus rostros, cuando lo habitual es – y lo dice alguien que convive con un perro – que aquéllos se expresen con su rabo y sus orejas, además de olisquearse entre sí permanentemente, olisquearlo todo a su alrededor, rascarse, etc., detalles que en algún caso se observan en la película de forma aislada, pero que se echan en falta en mayor medida, sobre todo teniendo en cuenta la potencialidad expresiva que comportan para los perros y que la animación se ha abordado con un cierto aire realista.
Por otra parte resulta también una agradable sorpresa y un toque de originalidad que todas las secuencias de noticias aparecen en un estilo de animación diferente: en animación 2D dibujada a mano e inspirada en el sobrio anime japonés.



En cuanto a la historia en sí, Wes Anderson acierta al construir una película con varios niveles de lectura que permite hacerla tan atractiva para el público adulto como para el público más joven que pueda acompañarle. Mientras sobre la superficie es una bella historia basada en el inquebrantable vínculo de amistad entre un niño y su perro y la noble lealtad de nuestras mascotas, a otros niveles es también una alegoría de la universal lucha de perdedores luchando contra opresores corruptos, en cuyo transcurso salen a flote el heroísmo de los seres pequeños o estigmatizados y privados de derechos, la intolerancia, la fácil manipulación de las masas, la complicidad en las corruptelas de todos los estamentos e instituciones que rodean a la gobernancia, los odios atávicos o la criminalización de las voces discordantes... problemas todos ellos que por desgracia nos resultan muy próximos estos días. Asimismo, entre otros temas, Anderson y su equipo exploran y confrontan diferentes tipos de liderazgo: el construido sobre el poder y la corrupción, el que impone la mayoría (auspiciado por el correcto Rex), el liderazgo de uno mismo que conlleva vivir ajeno a la sociedad, o el liderazgo en comunidad que se basa sobre la lealtad y el respeto mutuo.
Resulta enriquecedor el diseño de los personajes de la película, una cinta coral donde una multitud de personajes cuentan con una personalidad diferenciada y un papel destacado junto a Atari Kobayashi, el joven y arrojado héroe humano de la película y su corrupto tío, el alcalde Kobayashi, que es un vivo retrato del actor Toshirō Mifune (habitual en las películas maestras de Akira Kurosawa). Entre ellos hay que mencionar al quinteto de perros que ayudarán a Atari en su búsqueda de Spots: Rex, valeroso y decidido líder de facto del grupo mientras lo permita la mayoría; Boss, ex mascota de un equipo local de béisbol; King, que era la estrella de unos anuncios de galletas caninas; Duke, el cotilla de la jauría; y Chief, un perro callejero desconfiado y arisco, pero leal y valiente. Otros perros sobresalientes son la glamurosa Nutmeg, los iluminados Jupiter y Oracle y el grupo de canes aborígenes. Por lo que respecta a los personajes humanos, el del Mayor Domo (un auténtico Frankenstein que sirve y aconseja al alcalde Kobayashi) es un personaje impagable, y también son destacables la estudiante de intercambio estadounidense y líder de la revuelta urbana Tracy Walker, con su cara llena de pecas que hubo que pintar una a una; el profesor Watanabe, que busca la cura de la gripe canina contra los intereses de Kobayashi, y su fiel asistente Yoko-Ono.
Si rico es el diseño de personajes, igualmente lo es el elenco de actores y actrices que les prestan voz en la versión original: Bryan Cranston, Koyu Rankin, Edward Norton, Bob Balaban, Bill Murray, Jeff Goldblum, Kunichi Nomura, Akira Takayama, Greta Gerwig, Frances McDormand, Akira Ito, Scarlett Johansson, Harvey Keitel, F. Murray Abraham, Yoko Ono, Tilda Swinton, Ken Watanabe, Mari Natsuki, Fisher Stevens, Nijiro Murakami, Liev Schreiber y Courtney B. Vance, entre otros. Veremos cómo se las arreglan en la versión doblada.

Lo mejor: el detallismo llevado al extremo de los diseños y de cada uno de los planos, que pide contemplarlos con el detenimiento de quien observa una rica ilustración.
En contra: la opción por conservar el lenguaje japonés en la dicción de la mayoría de los personajes humanos, aún resultando original y respetuosa, entorpece precisamente al espectador que no desea perderse ninguno de los detalles de la película pero debe leer los subtítulos.

Guillermo del Toro firma en exclusiva para Dreamworks Animation

El ganador del Oscar, Guillermo del Toro, ha firmado un contrato en exclusiva para varios años con Dreamworks Animation para escribir, dirigir y producir películas de animación, estableciéndose en las instalaciones del estudio en Glendale (California).


No es por supuesto la primera vez que el realizador colabora con los estudios, puesto que ya había creado y desarrollado como  productor ejecutivo para Dreamworks Animation Television la premiada saga "Trollhunters", integrada en la trilogía "Tales of Arcadia" (cuyos títulos "3 Below" y Wizards" se estrenarán en Netflix este año y al siguiente), y fue también productor ejecutivo de los largometrajes "El Origen de los Guardianes", "El Gato con Botas" y "Kung Fu Panda 3", y consultor creativo para "Kung Fu Panda 2" y "Megamind".
El Presidente de Dreamworks Animation Film Group, Chris de Faria, ha presentado ha Guillermo del Toro como un artista singular con un talento único para crear mundos y personajes memorables, por lo que se ha mostrado con ganas de ver cómo despliega su imaginación en el sector de los largometrajes de animación para el público familiar, con la seguridad de que permanecerán en el recuerdo de sus espectadores durante muchas generaciones.
Según manifestaciones de Guillermo del Toro, la animación es una forma de arte que le ha influenciado desde pequeño, siendo el medio perfecto para insuflar vida a cualquier idea, por extraña o salvaje que parezca,  y por ello ve como una excelente oportunidad poder trabajar con los talentosos artistas de Dreamworks para llevar esas ideas a la realidad.

Entradas relacionadas:
Seis nuevas series de Dreamworks para Netflix (13 de diciembre 2017)
Guillermo del Toro presenta "Trollhunters" como parte de una trilogía (8 de noviembre 2017)

martes, 17 de abril de 2018

Fireworks

En 1993 se estrenaba una breve película de Shunji Iwai titulada "Uchiage hanabi, shita kara miru ka? Yoko kara miruka?" donde el realizador se adentraba en las inseguridades y los descubrimientos del paso de la adolescencia a la adultez a partir de la historia de dos niños aparentemente enamorados de la misma compañera de curso, y que tendrán su respectiva oportunidad de encontrarse con ella para aquella noche, algo que se decide por el resultado de una carrera en la piscina; sin embargo, avanzada la película, ésta regresaría a ese mismo punto para proponer la opción alternativa: si el otro niño hubiera ganado la carrera ¿cómo habría cambiado la historia?
Veinte años después, el productor Genki Kawamura, conocido por haber producido también el éxito de taquilla que significó la película "Your Name" de Makoto Shinkai, quiso llevar al cine de animación la película de Iwai, y tras obtener la autorización del realizador, encargó la dirección de la misma a Akiyuki Shimbo (Bakemonogatari, Puella Magi Madoka Magica) y a Nobuyuki Takeuchi (Monogatari), que trabajarían desde el estudio Shaft a partir de un guión de Hitoshi One (Moteki, Bakuman). Esta vez - de algún modo en la línea de "Your Name" - se optó por aprovechar aún más el elemento de las realidades alternativas introduciendo un elemento mágico en forma de una misteriosa bola que en manos del torpe Norichimi le permitiría, con cada lanzamiento, retroceder en el tiempo y rehacer los acontecimientos a su voluntad.


Vista en primicia en el Festival de cine de San Sebastián y posteriormente en el Festival de Cine Fantástico de Sitges, "Fireworks" se centra en Norimichi, un adolescente que está enamorado de Nazuna, una compañera de clase que tiene que cambiar de ciudad y de escuela a raíz del nuevo matrimonio de su madre. Ambos han quedado con un grupo de amigos con la excusa de comprobar si los fuegos artificiales se ven redondos o planos cuando se miran de lado, pero antes de eso Norichimi ha perdido contra Yusuke una carrera de natación que decidiría quién de los dos saldría con Nazuna, y de camino para encontrarse con sus amigos da con una misteriosa bola. Cuando los fuegos artificiales alcanzan el cielo, la frustración de Norichimi le lleva a lanzar la bola, y milagrosamente regresan al momento en que Norichimi y Yusuke iniciaron la carrera, permitiéndole cambiar el curso de los acontecimientos y ganarse un lugar junto a Nazuna. A partir de entonces un nuevo destino les aguarda a Norimichi y a Nazuna al final de un día que se repite una y otra vez, puesto que agobiado por el pensamiento de que debería haber actuado de forma diferente, Norichimi lanza la bola una vez tras otra.



Si en la película original de Iwai el tema de fondo eran las problemáticas, dudas y discusiones típicas de la edad y el proceso de madurez de los adolescentes, esta visión queda en la nueva propuesta diluida en una desorientadora maraña de loops temporales y versiones alternativas de la realidad que se suceden a capricho del torpe Norimichi, un personaje que acaba adquiriendo de cara al público el carácter de un inútil pagafantas desprovisto de carisma que resulta cansino cada vez que entona su "Si entonces yo hubiera..." a raíz de cada desengaño o duda que sufre al lado de la pretenciosa y diablilla Nozuna. En efecto, la exploración de cómo hubieran sido las cosas si se hubiesen desarrollado de otra forma - utilizada de forma medida y certera por Shunji Iwai en su película original - resulta exprimida hasta el abuso en una sucesión de reinterpretaciones que no sirven para desarrollar a los personajes y sí contribuyen a romper repetidamente el ritmo de la narración. El eterno recordatorio de que siempre seremos capaces de estropearlo todo y de que no hay que dejar escapar las oportunidades habrá quedado sobradamente demostrado mucho antes de llegar a la mitad del metraje.
En cualquier caso, quien acuda a ver "Fireworks" azuzado por la innegable calidad de "Your Name" sí que encontrará en aquélla otra película japonesa visualmente bella, con un atractivo diseño de personajes y con una animación rica en detalles y expresividad, capaz de trasladar al medio animado de forma realmente emotiva algunas de las escenas más celebradas de la película de Iwai, como el viaje en tren o el momento en que la pareja de enamorados se zambulle en la piscina del colegio.

sábado, 14 de abril de 2018

Leo da Vinci: Misión Mona Lisa

La vida de personajes históricos no suele ser un tema excesivamente recurrente en los largometrajes de animación infantiles que se estrenan en cines, más propensos a desarrollar historias fantásticas y cuentos populares. Por ello resulta a priori curiosa esta propuesta que, si bien pone en pantalla una historia inventada, se articula en torno a uno de los nombres del Renacimiento por antonomasia: el de Leonardo da Vinci, que fue a la vez pintor, escultor, músico, poeta, ingeniero, inventor y precursor de un sinfín de artilugios que se utilizan hoy en día, y también anatomista, arquitecto, paleontólogo, botánico, filósofo y urbanista.


La película cuenta cómo el aún joven Leo Da Vinci está totalmente enamorado de una chica llamada Lisa, que un día pierde su casa a causa de un incendio, lo que podría acabar obligándola a casarse con la hija del marqués. Resuelto a ayudarla, a Leo se le ocurre una loca aventura que podría arreglar su situación: salir en busca de un barco que años atrás naufragó cerca de la isla de Montecristo para recuperar el fabuloso tesoro que se dice que esconde. Así que ambos, junto a sus amigos, empezarán un viaje que no será nada fácil, puesto que no son los únicos que quieren conseguir el tesoro… Los piratas tienen por objetivo las mismas riquezas que esconde la isla de Montecristo.
La aventura en sí tiene elementos que podrán gustar a los más pequeños, como un leve componente romántico, ligeros toques de humor y situaciones de riesgo que Leonardo resuelve con ingenio, pero no constituye el elemento más interesante de la película, puesto que acaba siendo una historia bastante plana, carente de elementos realmente sorpresivos, donde la estupidez y la incompetencia de los piratas acaban por restar emoción al relato. Sí que resulta más sugerente la primera parte de la película, precisamente hasta el momento en que los protagonistas topan con los piratas, en que la inventiva de Leonardo da lugar a algunos de los artilugios y obras que más tarde le harían famoso y conocido, y que en la película le ayudarán a resolver - a modo de temprano James Bond - buena parte de los retos a los que se enfrenta: entre ellos el vehículo autopropulsado, el paracaídas, los planeadores, el ornitóptero, la escafandra... o los primeros acercamientos a la Gioconda y al Hombre de Vitruvio. Asimismo, al personaje le acompañan amigos que se corresponden con contemporáneos del artista e inventor, como unos jovencísimos Lorenzo di Credi y Nicolás Copérnico, aparte de la chica que como mujer daría lugar a uno de los cuadros más celebrados de da Vinci.




Otro elemento destacado lo constituye el diseño visual, donde los paisajes y fondos recrean con encanto y profusión varios aspectos del entorno del genio, como Florencia, los campos de la Toscana, y las islas más allá de la bahía. Más limitada resulta en cambio la animación si se la compara con el cine de Hollywood pero también incluso con producciones europeas, y en este sentido se identifica más bien con el nivel que suele mostrar el común de producciones en 3D para televisión, donde la rigidez de algunas acciones o la falta de peso en los movimientos de los personajes acaban empobreciendo algunas de las escenas.

Lo mejor: la habilidad para integrar en una historia de aventuras algunos de los artilugios más famosos de Leonardo da Vinci
En contra: lo aburrido del encuentro con los piratas.

viernes, 13 de abril de 2018

Dreamworks desarrolla dos series para Amazon

Amazon engrosará el catálogo de series animadas de su plataforma Amazon Prime con la incorporación de dos nuevos títulos creados para aquélla por Dreamworks Animation Television: se trata de "The Adventures of Rocky and Bullwinkle", basada en el clásico ideado por Jay Ward, y de "Kung Fu Panda: The Paws of Destiny", basada en la famosa franquicia protagonizada por el oso panda Po.


Con su estreno previsto para el 11 de mayo de este año en EEUU, Reino Unido, Alemania, India y Japón, "The Adventures of Rocky and Bullwinkle" retoma a los célebres alce y ardilla voladora para llevarlos a una comedia donde las rutinas de estos buenos amigos se ven continuamente alteradas por todo tipo de horripilantes situaciones que siempre acaban bien, y que a menudo tienen que ver con los malvados planes del Líder Temerario para apoderarse del mundo o los enfrentarán con los super espías Boris Malosnov y Natasha Fatale. La nueva serie cuenta con la producción ejecutiva de Scott Fellows (The Fairly OddParents, Big Time Rush) y Tiffany Ward, hija del productor original de la serie Jay Ward, y en la versión inglesa contará con las voces de Tara Strong (Las SuperNenas, Teen Titans Go!) para Rocket J. Squirrel, Brad Norman (America’s Most Haunted) como Bullwinkle J. Moose, Ben Diskin (Hey Arnold!) como Boris Malesnov, Rachel Butera (Teenage Mutant Ninja Turtles) como Natasha Fatale, Piotr Michael (Impress Me, MADtv) como Líder Temerario y Daran Norris (The Fairly OddParents) para la voz del Narrador.


Por otra parte, a finales de año se estrenará en más de 200 territorios la serie de aventuras "Kung Fu Panda: The Paws of Destiny", donde cuatro jóvenes panda darán con una mítica cueva existente debajo del Poblado Panda donde accidentalmente absorberán el chi de cuatro poderosos y viejos guerreros del Kung Fu conocidos como Las Cuatro Constelaciones y se verán obligados a cumplir su destino de salvar el mundo frente a una fuerza malvada poniéndose bajo las enseñanzas de Po, que encontrará de nuevo su mayor reto. La serie cuenta con la producción ejecutiva de Mitch Watson y Elliott Owen (Viva el Rey Julien) y Lane Lueras (Las Aventuras del Gato con Botas), y marcará la primera ocasión en que una serie original de Dreamworks Animation Television se estrena en Amazon mundialmente.

Rabbit School. Los Guardianes del Huevo de Oro

A pesar de que Semana Santa queda ya un poco lejos y la mayoría tenemos puesto el pensamiento en el aún lejano descanso estival, llega ahora a los cines esta propuesta de cine de animación familiar en torno a la folklórica tradición del conejo de Pascua, que aunque emparentada con nuestra Mona pascual es más propia de las costumbres germanas y anglosajonas, si bien ha devenido inevitablemente universal como consecuencia del cine y los cuentos infantiles. Sea como fuere, el público más joven encontrará en "Rabbit School. Los Guardianes de los Huevos de Oro" una moderna, entretenida y amable aventura que le introducirá en el origen de la tradición y le mostrará el valor del trabajo en equipo.


Como en otras películas sobre personajes asociados a celebraciones festivas, la historia de la película se articula en torno a un protagonista que no cree en la tradición y desconoce el trabajo de quienes están comprometidos con ella, hasta que las circunstancias le llevan a implicarse en la celebración más allá de lo que en principio se esperaba; la originalidad no será el punto fuerte de la cinta en este sentido, pero al menos teje una trama con suficientes dosis de humor, aventura  y espíritu contemporáneo como para hacer pasar un buen rato a los espectadores.
En la película, Max es un joven conejo de ciudad hecho a sí mismo que vive pensando en su propio beneficio y con un absoluto descreimiento hacia todo lo que suene a fábulas de niños, incluida la tradición de los conejos de Pascua. Hasta que un día, a causa de un accidentado vuelo sobre un avión teledirigido, queda atrapado en una antigua escuela de conejos de Pascua, rodeada por una astuta familia de zorros que planea robarles el huevo dorado que esconde y que les da las habilidades necesarias para llevar a cabo la tradición. Con la ayuda de la adorable conejita Emmy y las lecciones  de la misteriosa Madame Hermione, Max aprenderá el arte secreto de la magia de los conejos de Pascua y quizás encuentre su lugar.
La historia sabe sacar buen provecho de la contraposición entre medio rural y vida en la ciudad, tradición y modernidad y el cumplimiento estricto de las normas frente al sentido práctico para originar conflicto o situaciones cómicas y situar la justa medida de las cosas. Por otro lado, lanza un mensaje en favor del trabajo en equipo y la persecución del bien común sin hacer renuncia de las ideas propias y la valentía, de un modo que resulta moderno y progresista. Destaca, asimismo, el carácter amable de una narración en la que no se censura a nadie y donde incluso los zorros no son tan malvados, sino que aspirarían, a su manera un tanto incapaz, de convertirse en zorros de Pascua para ganarse también el favor y la simpatía de los niños humanos.



Visualmente se nos presenta una película en 3D con un tratamiento de las texturas que la acerca ligeramente al 2D o a las ilustraciones de un cuento infantil, si bien el resultado es un tanto irregular por cuanto se aplica de desigual manera a los fondos y otros elementos de la historia. En cualquier caso la animación de los personajes se desenvuelve de forma bastante satisfactoria bajo la dirección de Peter Bohl (¡Upsss! ¿Dónde está Noé?), resultando gratamente rica en algunos detalles y sutilezas, como es el caso del partido que se saca a las orejas de los lepóridos a modo de otro par de extremidades que permitirán a los personajes tanto expandir sus posibilidades expresivas - y sociales, como resulta de esa especie de "choca esos cinco" que hacen con sus orejas - como sumar nuevas habilidades a su función como conejos de Pascua.
En suma, los jóvenes espectadores encontrarán en "Rabbit School. Los guardianes del Huevo de Oro" un sólido entretenimiento basado en personajes entrañables y una historia que, aún sin ser demasiado original, está narrada con ingenio, un lenguaje moderno y una mirada positiva.

Lo mejor: la moderna reformulación de un cuento tradicional, que consigue acercar al público infantil de hoy a una historia que no resulta nueva.
En contra: Cierta laxitud en el mensaje que obligará a los padres a explicar a su prole que no es recomendable apropiarse de lo ajeno.